“Face your food” es una campaña de PETA en contra del consumo de alimentos de origen animal. En ella vemos al actor Peter Dinklage, famoso por su papel en Game of Thrones, presentando imágenes que muestran la violencia y crueldad con que son tratados los animales criados para ser comidos.

Existe suficiente evidencia que demuestra los beneficios de las dietas vegetarianas, también muchísima otra que expone los efectos adversos para la salud del consumo de carne y el terrible impacto ambiental que esta industria genera. Cuando traté de ver el video no logré pasar de unos cuantos segundos. Le recomiendo intentarlo.

Estoy seguro que “Face your Food” impactará muchísimas mentes, ¿pero realmente cuántas personas dejarán de comer carne, aún sabiendo el llanto y los gritos (por cierto muy similares a los nuestros) que esconde esa rebanada de jamón? La pregunta nos lleva al gran tema que toca la campaña: nuestra enorme capacidad para ignorar por conveniencia.

Elegimos ignorar de dónde viene nuestra comida, lo que le cuesta al planeta producir la energía que utilizamos y la huella que genera cada producto que consumimos o hacemos. Activamente decidimos ignorar el impacto que la mayoría de nuestras acciones tienen sobre el ambiente, sobre las demás personas, incluso sobre nosotros mismos. Sufriríamos terriblemente si no lo hiciéramos, ya que el último siglo nos ha educado para creer que somos lo que tenemos, sin importar cómo lo obtengamos.

Nos hicimos adictos al consumo de lo más grande, lo más barato, lo más caro, la mejor marca, la más entretenido, la más sana, la más verde, la mejor diseñada, lo que necesito y lo que quiero sólo porque sí. Nos hicimos adictos a consumir nuestro tiempo frente a pantallas que en teoría fueron hechas como herramientas para trabajar y acercarnos a los demás. Somos adictos a consumir porque llena nuestra vida. Cuestionarnos el impacto de ese consumo no sólo puede ser incómodo, sino que amenaza con dejarnos con un vacío al que no estamos acostumbrados.

Enfrentarnos a ese universo de “todo lo que consumo deja huella” no sólo es abrumador, también es poco efectivo. Pero lograr desconectarse poco a poco de esa necesidad de consumir más de lo necesario es sumamente gratificante. Lo sé porque lo he vivido. Llevo más de un año siendo vegetariano, hoy me siento más saludable que en años, también pago muchísimo menos por mi comida. El año pasado experimenté desconectarme de internet (ni siquiera en el celular) y la computadora durante un mes. En pocos días sentí un nivel de bienestar enorme, mis días rendían el doble que antes y podía enfocarme mejor en lo que necesitaba hacer. Otro gran paso fue comprender, tras casi 6 años viajando a la oficina, que mi empresa no es un edificio y que puedo trabajar desde cualquier lugar. Así que empaqué las cosas por las que tanto había trabajado y les dije adiós, junto a las cuentas del alquiler. Cambiar el carro por el bus… el sol de Santa Ana todavía me frena, vamos poco a poco.

Tengo claro que mi caso no es el de la mayoría y he tenido ventajas que me han permitido hacer estos cambios. También sé que estoy muy lejos de ser un ejemplo para alguien. Pero estoy tratando de asumir mi responsabilidad no sólo a nivel personal, sino desde dónde sé que puedo tener mayor impacto: mi trabajo.

Con Indefinido, el estudio de publicidad que abrí hace algunos años, he trabajado poco en campañas comerciales. Por un lado es un mercado que está ya ocupado por gente muy talentosa y por el otro siempre me han parecido más satisfactorios los proyectos de corte social. Sin embargo, la restricción de vender por vender nunca fue algo escrito en piedra .

Sería hipócrita de mi parte compartir esto mientras me gano la vida contribuyendo a aumentar la venta y producción de cosas que considero innecesarias. Dicen que el primer paso para hacer algo es comprometerse públicamente a ello, así que consideren este mi compromiso público por cambiar. A pesar de los riesgos que conlleva, a partir de hoy Indefinido tiene una nueva regla: no trabajará más para marcas que existen con el único fin de vender.

Llevémoslo a algo más concreto. Indefinido existirá para lograr que más personas tomen conciencia sobre consumo responsable. Queremos ser parte del impacto positivo que esto puede tener en el planeta y todos los seres que lo habitamos. Buscaremos a quienes desde sus respectivos campos están esforzándose por lograr lo mismo y juntos construiremos marcas que inspiren, que sean sinceras, consistentes y vean lo que hacen como algo más que vender.

Le seguiré informando desde el blog en Indefinido.com sobre lo que vayamos aprendiendo y logrando en el camino. Bienvenidas son todas las sugerencias, personas y organizaciones que quieran unirse. Enfrentemos nuestra vida, tomemos acciones para redescubrirnos y ver que no somos lo que tenemos, somos todo lo que hacemos y lo que podemos lograr.